Cómo motivar a tu equipo de trabajo si hubo un despido

Cuando se cuenta con un equipo de trabajo, lo natural es esperar que todos los colaboradores pongan su mejor empeño en realizar sus labores y cumplir con sus responsabilidades de manera eficiente y con una buena actitud. Sin embargo, esto no siempre es así, por lo que en ocasiones, los empleadores se ven en la necesidad de despedir a un empleado que no esté cumpliendo las normas o no esté realizando bien su trabajo.

Un despido puede ocurrirle a cualquiera, desde el asistente hasta el supervisor, y siempre genera en los miembros del equipo tensión y sobresalto en torno a los motivos del despido y en quién podría ser el próximo. Y esta tensión se vuelve más fuerte cuando el despido no parece tener una justificación evidente, como que el empleado haya sido negligente o irresponsable.
Por lo general, los motivos para despedir a un empleado, sea cual sea su puesto, están dados por la desmotivación o la desidia al cumplir con sus responsabilidades. Otros motivos pueden ser que la actitud del empleado sea tóxica y contamine el ambiente laboral, sea irrespetuoso o desacate las normas, sea una influencia negativa y pesimista, no solucione los problemas sino que busque culpables o no puedan trabajar en equipo.
Sin embargo, en ocasiones el motivo no parece ser evidente, en especial si la persona involucrada era carismática y tenía muchos compañeros de trabajo allegados. En estos casos, se hace necesario levantar la moral del equipo de trabajo y fomentar una mejor cultura, en lugar de ocuparse en pensar por qué habrá ocurrido el despido, o peor aún, llegar a conclusiones erróneas. ¿Cómo se puede lograr?

Ejerce liderazgo

Como supervisor del equipo de trabajo en el que hubo el despido, debes tomar la iniciativa y demostrar liderazgo. Refuerza el concepto de trabajo en equipo y los valores y principios que deben regir a todo trabajador, sin importar su nivel de responsabilidad dentro del grupo. También puedes reforzar los objetivos y propósitos de la empresa y la importancia del trabajo de cada uno. Hazlo simple y con entusiasmo a fin de llegar más fácil y mejor a tus oyentes.

Valora el trabajo de cada quien

A veces, los supervisores cometen el error de pasar por alto a los trabajadores con menos responsabilidad, cuando la verdad es que muchas veces son ellos los que más entusiasmo y esmero ponen en su trabajo.
Valora y reconoce el trabajo de cada trabajador como parte integral del equipo y de manera individual. Está comprobado que un trabajador valorado rinde mucho más y está más dispuesto a hacer sus labores con eficiencia.

Comunícate

En todas las relaciones la comunicación es fundamental, y una relación de trabajo no es la excepción. Utiliza diversos medios para comunicarte con os empleados y hacerles saber noticias importantes, cambios en la empresa o simplemente para motivarlos.
Recuerda que comunicarte no es sólo hablar y que los demás escuchen. Como líder del equipo es importante que escuches a los empleados. Puedes preguntarles qué puntos consideran fuertes en el equipo y cómo se pueden mejorar las deficiencias que existan. No minimices sus opiniones, incluso si no están a la altura. Y si tienen dudas o preguntas, dedica tiempo a responderlas.

Motiva a tu equipo

Habrá ocasiones en las que es recomendable organizar actividades extra-laborales recreativas, con el fin de levantar el ánimo y entusiasmo de los trabajadores. Dichas actividades ayudan a integrar al equipo y proporcionar un momento de esparcimiento sano y respetuoso, cultivando y fomentando el trabajo en equipo.
Cuando ocurre un despido, los empleados pueden experimentar ansiedad o distraerse de sus actividades. Por eso, es fundamental que motives a tu equipo y les demuestres que no será necesario otro despido en el grupo si todos trabajan con ánimo y responsabilidad.
Fuente: gestion.pe.
 

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